Enseñanza del Mes

Junio

LA CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO DE MIROKU (EL PARAÍSO TERRESTRE)

      Actualmente, estoy escribiendo sobre la situación real del Mundo de Miroku […] que proponemos, y tengo la intención de publicar dicho texto más adelante. Sin embargo, en este momento, deseo hablar sobre el proceso de construcción de ese mundo.      

El Mundo de Miroku […] es evidentemente el Reino de los Cielos profetizado por Jesucristo y el Mundo de Miroku predicado por Buda Sakyamuni. Pero el hecho es que ese mundo ideal está a punto de nacer. Según mi intuición espiritual, los cimientos del Mundo de Miroku ya están concluidos en el Mundo Espiritual. Por consiguiente, no cabe ninguna duda de que dicho mundo se proyectará en el Mundo Material en un futuro próximo. ¡Realmente hemos nacido en una época muy venturosa! Al considerar esta realidad, surge en nosotros un sentimiento de inmensa alegría.

Con respecto a la construcción, es preciso entender que, para edificar un edificio suntuoso en un terreno donde ya existe una casa antigua, es necesario demolerla. Naturalmente, entre los materiales empleados, serán seleccionados y reutilizados aquellos que sean provechosos para la nueva construcción, después de ser lavados, purificados, lijados y remodelados. Incluso en la construcción del Mundo de Miroku, que está a punto de manifestarse, creo que sucederán fenómenos similares.

Con relación a tales fenómenos, a partir de ahora surgirán diversas situaciones. Por ejemplo, en lo que se refiere a hechos que, desde la visión humana, parezcan fuera de la lógica o aparenten ser inútiles o destructivos, es necesario tener presente que constituyen una gran limpieza de impurezas. Todo esto es la materialización de la Voluntad Divina. Por lo tanto, tratándose de hechos que no pueden ser juzgados simplemente desde la visión humana, las personas deben adoptar una actitud de profunda humildad y adaptarse a esos cambios.

Nosotros, que hemos conocido estos hechos por medio de la intuición espiritual, debemos tener siempre cuidado de no distorsionar la grandiosa Voluntad de Dios. Tomando como base la correcta visión de Dios, incluso en medio de procesos destructivos o circunstancias anómalas aún no vividas por la humanidad, debemos esperar el tiempo adecuado, disfrutar de la vida y alcanzar el estado de paz interior —lo cual es un derecho inherente a quienes se dedican a la fe—.

Esta manera algo vaga de expresarme se debe al hecho de que todavía no tengo el permiso para hablar concretamente sobre el sentido oculto de la profundidad de Dios.

En resumen, he expuesto un poco sobre cómo preparar el espíritu para enfrentar el proceso por el cual, será inevitablemente necesario pasar antes de la concreción del Mundo de Miroku.

Meishu-Sama, 30 de Enero de 1950
El Pan Nuestro de Cada Día – Poema 4