Enseñanza del Mes

Julio

¿QUÉ ES LA IGLESIA MESIÁNICA MUNDIAL?

       La Iglesia Mesiánica Mundial crea y difunde una cultura espiritual en interacción con el desarrollo de la cultura material, teniendo como finalidad el advenimiento del Paraíso Terrestre.

No hay duda de que “Paraíso Terrestre” es una expresión que se refiere al mundo ideal, donde no existen la enfermedad, la pobreza ni los conflictos. El Mundo de Miroku, anunciado por Buda Shakyamuni; la llegada del Reino de los Cielos, profetizada por Jesucristo; el Mundo de Serenidad y Paz, proclamado por Nichiren; y el Pedestal del Néctar, idealizado por la Iglesia Tenrikyō, tienen el mismo significado que el Paraíso Terrestre que nosotros proclamamos. No obstante, la diferencia está en la cuestión del tiempo, que no fue anunciado por ninguno de esos fundadores.

Por medio de la Iluminación espiritual, intuí que ese tiempo está muy próximo. ¿Y qué significa eso? Que es inminente el momento de la Destrucción de la Ley Búdica, prevista por Buda, y del Fin del Mundo o Juicio Final, profetizados por Jesucristo.

Sería una bendición si el Paraíso Terrestre pudiera establecerse sin que nada tuviera que cambiarse. Sin embargo, al tratarse de la construcción de un mundo nuevo, ideal, es indispensable que se realice una rendición de cuentas del viejo mundo. Es como en la construcción de una nueva casa, cuando se hace necesaria la demolición de la casa antigua y la limpieza del terreno. Naturalmente, habrá muchas cosas útiles de la casa vieja que serán conservadas. Evidentemente, esta selección será hecha por Dios.

Por lo tanto, para que el ser humano sea preservado, es necesario que se torne útil para el nuevo mundo. De esa manera, podrá atravesar fácilmente esta gran etapa de transformación, y eso significa ser aprobado en el examen divino. A continuación, explicaré que la fe es el único camino para lograrlo.

Las condiciones para superar esta etapa de gran transición del mundo son:

1. ser saludable, libre de enfermedades;

2. estar libre del sufrimiento de la pobreza;

3. amar la paz y rechazar los conflictos.

Es decir, ser una persona capaz de vivir en un mundo sin enfermedad, pobreza ni conflicto.

Dios no solo protegerá a aquellos que posean estas tres grandes condiciones, sino que también los utilizará como personas aptas para el mundo que surgirá. Ciertamente, creo que no existe discordancia entre los designios de Dios y los ideales del ser humano.

¿Existe, entonces, una manera de adquirir estas tres condiciones? Nuestra religión se esfuerza en enseñar y guiar a las personas para que las adquieran, así como en transmitirles las bendiciones de Dios.

Por Meishu-Sama, 5 de Septiembre de 1948

Colección Cimiento del Paraíso, Volumen 1