Agricultura Natural

La Agricultura Natural tiene su fundamento en la Verdad de la Ley de la Naturaleza y se caracteriza por dar vida a la misión del suelo, manteniéndolo puro. Es precisamente la pureza del suelo la que le permite producir alimentos saludables con elevada energía vital.

 

Para Meishu-Sama, el término “agricultor” significa “tesoro”, destacando así la importancia del agricultor para la sociedad. Al fin y al cabo, si los agricultores no produjeran los alimentos, los consumidores estarían en apuros.

El Maestro enseña que es la energía vital de los alimentos la que sostiene el espíritu del ser humano; de manera análoga, la parte material de estos es la que sostiene el cuerpo. Por lo tanto, la fuente de la vitalidad humana está en el suministro de la energía vital: la fuerza o la debilidad del cuerpo están relacionadas con el mayor o menor suministro de esta energía.

La práctica de la Agricultura Natural contribuye al consumo de productos con elevada energía vital, fundamentales para preservar y mejorar la salud del ser humano.

 

 

“El principio básico de la Agricultura Natural consiste en hacer manifestar la fuerza del suelo. Hasta ahora el ser humano desconocía la verdadera naturaleza del suelo, o mejor dicho, no le era dado conocerla. Tal desconocimiento lo llevó a adoptar el uso de abonos y acabó por colocarlo en una situación de total dependencia respecto a ellos, convirtiendo esta práctica en una especie de superstición.”

 

Meishu-Sama, Cimiento del Paraíso, vol. 5