Johrei

En japonés, la palabra Johrei consiste de dos ideogramas: 浄 (Joh), que significa “purificación” y 霊 (rei), que significa “espíritu”. Por lo tanto, literalmente Johrei significa “purificación del espíritu”.

Es el acto purificador empleado por nuestra Iglesia, que proyecta la luz de Dios directamente en el alma, despertándola instantáneamente. El Johrei transforma a la persona sin la intervención humana, dejando la prédica en segundo plano. Es también la oportunidad que Dios, en Su amor infinito por la humanidad, nos ha dado para comprobar Su existencia por medio de los milagros.

 

Aunque pueda parecer que el Johrei tiene por objetivo la cura de enfermedades, de hecho, no es solo eso. Tiene un significado mucho mayor. En pocas palabras, podríamos decir que es un método para crear felicidad.

La causa de todo sufrimiento humano son las nubes espirituales acumuladas en el espíritu. Entonces, la purificación es el proceso de eliminación de estas nubes. La enfermedad, la pobreza y los conflictos son formas de purificación. Sin embargo, entre los procesos purificadores, la enfermedad es la más importante, porque tiene una relación directa con nuestra vida. Cuando podamos resolver el problema de la enfermedad, naturalmente se resolverán la pobreza y los conflictos. El medio más simple e infalible de resolver los problemas es precisamente el Johrei – método de eliminar las nubes del espíritu. Por esta razón, el Johrei no tiene por objetivo solo la cura de la enfermedad

Beneficios del Johrei:

– Despierta al ser humano a la existencia de Creador;

– Lo fortalece para sobrepasar los desafíos de la vida;

– Expande su aura, protegiéndolo de las infortunios;

– Lo vuelve saludable física y espiritualmente;

– Le permite percibir mejor la abundancia y las oportunidades, propiciando su prosperidad;

– Eleva su inteligencia y personalidad;

– Lo vuelve más sereno y pacífico;

– Fortalece el sentimiento de gratitud y altruismo.